16 ago. 2011

EL PRIMER PASO HACIA OCTUBRE

El primer PASO


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ganó ampliamente las primeras y quedó muy bien posicionada para las elecciones de octubre

Por Mariano Hamilton

En primer lugar hay que pisar el freno. Los resultados que estamos analizando son los de una elección preliminar, es decir los de de las debutantes PASO. Ni más ni menos. Son importantes, claro, pero son primarias. Ningún cargo se ha decidido ni ningún voto tiene más peso que el de poner en línea de largada a los diferentes candidatos.

Dicho esto, convengamos que después de los resultados de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, había un inusitado optimismo en las huestes opositoras al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Y cuando decimos las huestes opositoras hablamos de los candidatos a presidente (Duhalde, Alfonsín, Binner, Rodríguez Saa, Carrió, Argumedo o Altamira) y de la derecha mediática (ya no sirve de nada llamarlas corporaciones), quienes apostaron a un efecto dominó negativo que arrastrara al oficialismo hacia una derrota, o al menos a trastabillar, en estas PASO.

Desde esos mismos lugares, en menor o en mayor medidas, se intentó alentar las teorías de fraude y robo de boletas, ya que fue hasta gracioso ver el empeño de los cronistas de TN en pedirle a los diferentes actores políticos que se pronunciaran en ese sentido. Pero nada de ello pudo opacar el éxito de la presidenta, quien aprovechó la estampida de los oficialismos (exceptuando lo ocurrido en Catamarca, donde el radicalismo perdió con el FPV) y sacó una distancia que, si nada extraño ocurre de acá al 23 de octubre, le asegurarían cuatro años más de gobierno.

Otra de las cuestiones esperables en el tiempo que correrá entre estas PASO y las elecciones de octubre serán el cúmulo de operaciones que se realizarán para castigar al Gobierno. Los “carpetazos” periodísticos están a la hora del día y seguirán apareciendo como el agua que gasta la piedra, buscando desgastar y esmerilar a una presidenta que sufre esta situación desde el día dos de su gestión, cuando por arte de magia apareció aquella fábula de la valija del agente Guido Antonini Wilson, algo que ya parece hundido en la prehistoria pero que pasó, como tantísimas otras cosas.

Ahora vamos a sacarle punta al lápiz para desandar quienes son los ganadores y los perdedores de estas primarias.

Cristina Fernández de Kirchner: decir que la presidenta es la gran ganadora es una obviedad. En 2009 sacó el 43,9 por ciento de los votos. Y en las de medio término, en 2009, el FPV cosechó el 36 por ciento sumando todos los de la Nación, en el peor momento de su gobierno. El 50,1 obtenido en las PASO dejan en claro que los argentinos están un poco más contentos con el Gobierno de los que suponían los políticos opositores, las corporaciones agropecuarias y los diarios La Nación y Clarín.

Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez: La campaña del radical fue desde su natural ubicación social demócrata componedora a su forzada y poco creíble postura filoperonista y fervorosamente opositora, aún en causas que no lo ameritaban. El radicalismo crudo y duro no se lo perdonó. El peronismo crudo y duro, tampoco. Los progresistas antiperonistas, votantes naturales del hijo de su padre, Raúl, se fueron para el lado de Binner. Los peronistas de derecha que pueden estar cerca de De Narváez se inclinaron por Duhalde. La alianza Alfonsín-De Narváez tiene menos futuro que una pompa de jabón.

Eduardo Duhalde: Su tercer puesto arañando el segundo fue meritorio, pero insuficiente para pelear de tú a tú en octubre, al menos con este escenario. Se esforzará de acá en adelante para tratar de atraer para su lado todo el voto opositor. Seguirá apuntando a que él es el único capaz de derrotar a al kircherismo y volverá a apostar a organizar algo parecido a la Unión Democrática que se opuso a Juan Domingo Perón allá por el años 46. Podrá atraer a los grupos ultra refractarios al kircherismo, pero no lo hará con aquellos que todavía creen que la política posee componentes ideológicos. No lo vemos a Binner cerrando con Duhalde, para citar un caso.

Hermes Binner: Gran elección de una construcción política que apunta más al 2015 que al 23 de octubre. Con apenas 45 días de campaña, le alcanzó para encontrar su electorado, que va desde el progresismo pituco y elegante hasta grupos más politizados y combativos. Binner es el representante cabal de un socialismo lavado, pero un socialismo al fin. Y su nicho de 10.3 por ciento puede seguir creciendo de aquí a octubre aunque su techo dependerá en mucho de su inteligencia para saber seducir a muchos de los votantes del FPV.

El escenario de cara a octubre es más que favorable para el Gobierno. No sólo sacó una amplísima diferencia sino porque la oposición quedó apretada en el segundo puesto, y ahí se encuentra una madeja complicada de desanudar. Porque, si nos atenemos al discurso que primó hasta ahora, ¿quién se sentirá con la autoridad suficiente como para aglutinar a todos los que no quieren cuatro años más de Cristina en el gobierno?

Ah… Lilita Carrió. La dejamos para el final solo para mencionar su apodo y su apellido. Los resultados de la elección que hizo dicen absolutamente todo. El oráculo, igual, como siempre, seguramente nos sorprenderá con alguna ocurrencia.