16 ago. 2011

LAS PRIMARIAS Y LA MITAD MAS UNO

Todas las oposiciones sumadas no te hacen el oficialismo

Por Matías Castañeda

Algunas apostillas azarosas sobre las elecciones primarias realizadas ayer. Ganadores y perdedores de una jornada inédita con un resultado obvio y exagerado en partes iguales.

Es tan sencillo analizar las elecciones primarias realizadas ayer que sentí curiosidad sobre cómo iban en determinados medios a contar lo evidente de ese 50 y monedas que Cristina Fernández alcanzó contra la nada misma de las muchas oposiciones.

Deberían reconsiderar no digo ya los medios sino los editorialistas de esos medios una manera más eficaz de conservar su prestigio. No me corresponde a mí señalárselo, les corresponde a ellos pensarse, para no rifar su credibilidad. Como en todo, en el periodismo, lo más importante es contar qué es lo que pasa. Después se puede a analizar el porqué, se puede decir que igual no se está de acuerdo con eso que pasa, pero no se puede mentir sobre la realidad. El mundo real y el mundo de los medios nunca estuvieron tan disociados como en la actualidad.

Otro señalamiento similar se le debería achacar a esa vasta pradera llamada oposición. Ninguno de los candidatos logró emocionar, trasmitir nada a la ciudadanía. No merecen ni siquiera que analicemos sus performances, salvo la de Elisa Carrió, quien con ese magro 3,24 plasmó que en menos de 10 años arrumbó con solvencia lo que alguna vez había edificado.

Sí me parece interesante, en cambio, sospechar el comportamiento de Alberto Rodríguez Saá. Uno de los pocos ganadores de la noche, a mi entender. Así como fue el único que le ganó a Cristina, en su provincia, San Luis, logró en los distritos que la rodean, la mayoría incluso más ricos que su puntana provincia, resultados importantes: segundo en Mendoza, segundo en San Juan, tercero en La Pampa y cuarto en Córdoba. Mucho mejor que el lejano quinto lugar a nivel país de su fuerza, Alianza Compromiso Federal. Si a eso le sumamos el desempeño tirado de los pelos de su hermano Adolfo en la provincia de Buenos Aires, sin campaña y sin el aval de la justicia electoral (no podía ir porque no acreditó vivir ahí), logró un dignísimo 5.3, a unas décimas de Margarita Stolbizer, una dirigente que hizo bien las cosas y que mantuvo pisos altos en Buenos Aires durante los peores momentos históricos de la UCR. Todo eso se explica desde el valor de una gestión positiva, que se puede mostrar, y que sus vecinos ven, admiran y quieren para sus provincias.

Al revés sucedió con Binner, quien siendo un muy buen gobernador no logró ganar su distrito. De cualquier manera desde acá ansiamos que muchos de los votos de esa desmembrada cosita loca llamada oposición se direccionen hacia la candidatura de Hermes Binner. Una fuerza novedosa encabezada por el primer gobernador socialista, que sabe lo que es la gestión, gobernar. De darse más/menos 5 puntos en las nacionales estos resultados de las primarias el ya Cristinismo contará con mayoría en las dos cámaras. Sería celebratorio para la Nación una oposición comandada por Hermes Binner. Un tipo con el que se puede sentar el Frente para la Victoria y sus aliados a pensar un país a 50 años, con leyes de la democracia aprobadas por amplias mayorías, que persigan la posibilidad de correr más aún los límites de lo que no se podía, que ahora sí se puede, para mejorar día a día la Argentina, este país del que nos sentimos orgullosos de habitar.

Ahí nos vemos.