19 ago. 2011

DELFOR SANTOS SOTO

DELFOR SANTOS SOTO  SECUESTRADO Y DESAPARECIDO 
EL 21–08 –1976
Periodista, escritor, militante político del peronismo revolucionario.


Comienza su militancia, luego de haber pasado por el servicio militar, en 1956. Ya en 1969 integra el MR17 (Movimiento Revolucionario 17 de Octubre) poco antes fundado por Gustavo Rearte y el FR17 (Frente Revolucionario 17 de Octubre). En 1970 funda la Unidad Básica Nº 8 “Felipe Vallese” de La Matanza que pasa a formar parte de la “Agrupación 9 de Junio”.

EL 11 de marzo de 1973 fue electo Concejal integrando el Bloque de Concejales del Partido Justicialista en el Honorable Concejo Deliberante de La Matanza. El 5 de mayo de 1975, en discrepancia con los tiempos políticos nacionales y las situaciones que se daban en ese momento en el P.J. de La Matanza; renuncia a su banca. Emprende su exilio forzado por las constantes amenazas de muerte que recibe. Regresa a La Matanza en enero de 1976 para ver nacer a su hijo Julián (a quien sólo puede disfrutar muy pocos meses). Junto con su compañera Betty, son padres, además, de Laura y María Eva y abuelos de Malena, Bautista, Emma y Alma y bisabuelos de Tiziana.

El 24 de marzo de 1976, los militares asaltan el poder dando comienzo al exterminio masivo de militantes, combatientes y opositores al régimen de facto. Delfor Soto junto a otros compañeros resisten los acontecimientos. Recrudece la represión. Se suceden los secuestros y muchos integrantes del MR 17 y la Agrupación 9 de Junio son secuestrados y desaparecidos. El 20 de agosto secuestran en Lomas de Zamora al compañero Carlos “Titi” Vidal, (posteriormente visto por una sobreviviente en el CCD El Vesubio) y en la madrugada del 21 de agosto, un grupo de hombres disfrazados, fuertemente armados, que se identificaron como Policía de la Provincia de Buenos Aires al mando de Camps, irrumpen en la casa del compañero Delfor Soto. Luego de interrogarlo por mas de dos hora fue arrebatado de su domicilio, introducido en un auto particular y llevado con destino incierto. Su casa fue saqueada por esta banda que se llevaron objetos de valor, libros, escritos de su autoría y su máquina de escribir. Los vecinos luego dirían que la manzana estaba rodeada por vehículos del ejército y grupos de tareas de fuerzas conjuntas. Poco se supo de su paradero. En principio, que permaneció ese fin de semana en la Comisaría de Villa Insuperable, conocida como CCD El Sheraton (actual Comisaría 8ª de Lomas del Mirador). Luego, 33 años después, por testimonio de una persona sobreviviente, se supo que estuvo secuestrado y torturado en el CCD El Campito, en Campo de Mayo, durante los últimos meses de 1976, que fue juzgado por un tribunal militar que determinó su “traslado” como destino final. Probablemente ese traslado fue hacia un “vuelo de la muerte”.


Había nacido en San Justo el 29 de agosto de 1935, vivió toda su vida en la casa de la calle Entre Ríos 2942 (donde hoy funciona el Colegio de Abogados de La Matanza). Cursó estudios primarios en la Escuela Nº 142 y la secundaria en el Colegio Lasalle de Ramos Mejía. Era un ávido lector que gustaba de escribir poemas y cuentos. Se formó como periodista de investigación socio-política, manifestando un fuerte compromiso social que lo llevaría a ser un sensible militante político.

Trabajó en varias empresas de La Matanza, entre ellas, en la fabrica de automotores Crysler ubicada en el predio que hoy ocupa la Universidad de La Matanza. En su actividad privada, fue comerciante. Practicó deportes; natación y triatlón, en Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires obteniendo varias medallas. Participó de los Campeonatos Juveniles Evita, con algunas distinciones en natación y básquet. En el año 1956, el Club Huracán de San Justo, lo registra bajo el N° 3132 como el primer nadador matancero de la Federación Argentina de Natación. En básquet integra los primeros equipos del club. Fue Secretario del Club organizando con su grupo de amigos, bailes y fiestas para recaudar fondos para las obras de construcción de la pileta de natación y de la cancha de básquet.


Delfor Soto fue un revolucionario de inalterables convicciones, que dedicó su vida a la lucha por la dignidad del pueblo, que sólo entendía posible con igualdad social, con la participación de los todos los sectores de la sociedad y con justicia. Por ello encaró un arduo trabajo militante en todas las barriadas de La Matanza dando a conocer el pensamiento y la doctrina del Gral. Perón y de Evita.

Hoy, a 35 años de su secuestro y desaparición, Delfor Santos Soto ha dejado como legado una gran pasión por lo que hacía, sus convicciones y su integridad moral. Su labor parlamentaria, de la cual dan testimonio los libros de sesiones de la época, sus libros de poemas y cuentos testimoniales. Ha sido sistemáticamente ignorado por el peronismo de La Matanza que durante estos 35 años lo han convenientemente “desaparecido” de su memoria histórica, desconociendo su labor en el Concejo Deliberante, y que sólo lo recuerdan cuando es “políticamente” oportuno. Sigue siendo una deuda del peronismo matancero un legítimo reconocimiento al compañero Delfor Soto.

Betty Ronchi de Soto


En homenaje a la labor literaria de nuestros poetas y escritores desaparecidos durante la dictadura militar, Antonio Casares (*), poeta español, escribió en sus Poemas Libertarios, esta elegía a Francisco “Paco” Urondo donde menciona entre otros reconocidos escritores argentinos al compañero Delfor Santos Soto.




ELEGÍA PARA FRANCISCO URONDO

"Puedo estremecer el corazón..."
Francisco Urondo

En un lugar de América de cuyo nombre quiero,
puedo y hasta debo acordarme -Argentina-,
un hombre soñador, un poeta verdadero
se encontró de repente con la noche asesina.

Era, digo, un poeta que no cayó en la trampa
Del verso hueco y vano que se mira el ombligo.
Su verso es una flor solitaria en la pampa,
Testigo del amor y del dolor testigo.

Vinieron como sombras que surgen de la noche
Hasta su domicilio de amor y fantasía.
Amordazado, solo, maniatado en un coche,
Se lo llevaron los que odian la poesía.

Conoció la mazmorra en la que se tortura,
El relámpago amargo, brutal, de la picana.
Eran los enemigos de la literatura,
El torvo polizonte, el bacán con canana,

El que piensa que el mundo fue hecho a su medida,
El que hace de la patria un negocio, el milico,
El que siente un profundo desprecio por la vida,
Aquel que sólo tiene sonrisas para el rico.

La noche fue su cómplice. Bajo la luna quieta
Pasaron como sombras por calles clandestinas.
En cárceles de odio encerraron al poeta
Y sembraron el odio por todas las esquinas.

Mataron al poeta, pero no, nadie ha sido,
Nadie es el responsable de los asesinatos.
Por las calles oscuras del más trágico olvido
Se ve pasar la sombra maldita de Pilatos.

Pero yo sé sus nombres: el general Videla,
Galtieri, Agosti, Viola, violadores de sueños,
Que hacen que lo real parezca una novela,
O los crímenes nazis nos parezcan mas pequeños.

En sus manos cayeron, como en un sueño roto,
Otros, cuyo delito fue el amor al arte:
Alicia Eguren, Gleyzer, Delfor Santos Soto,
Rodolfo Walsh, Conti e Irene Bonaparte.

A veces da vergüenza considerarse humano,
Compartir la existencia con el que fue perverso,
Pisar donde ha pisado la bota del tirano,
Saber que estamos todos en el mismo universo.

Se nos fue casi anónimo, se marchó como el rayo.
Nadie sabe bien dónde, nadie sabe bien cuándo.
Aún lo lloran las Madres en la Plaza de Mayo.
(Estos versos que escribo también lo están llorando).

Sangre de la memoria, escribo esta elegía
Con mi verso más triste y mi dolor más hondo.
En nombre de la libertad y de la poesía,
Yo recuerdo al poeta Francisco Urondo.


(*) ANTONIO CASARES, poeta lebaniego, nació en Pembes, Cantabria, una bella aldea de los Picos de Europa, en enero de 1946. Ha escrito poesía, novela, cuento, teatro, ensayo, libreto de ópera, letras para "Bloque"... Publicó en 1978 "El infierno de los días" – poemas - y ha colaborado en diversas revistas o fanzines: Kantil, Peña Labra, Lobotonia, así como en diversas antologías (Poesía de Cantabria, hoy; Poemas libertarios; 23; Poesía castellana en Bilbao).