
Ayer, soldado de Massera; hoy, soldado de La Nación
Pablo Sirven, el guardián de la ética de los periodistas, trabajó en el diario Convicción, de Emilio Massera, durante la última dictadura. El diario fue "una de las apuestas simultáneas o paralelas del poder militar".
El tema lo puso en el tapete Víctor Hugo Morales: "Debo reconocer a Sirven que no es converso, que es coherente. Lo mismo que pone ahora lo escribía en la revista de Massera. Sirven es el mismo, no es converso. No lo puedo insultar como él hace conmigo”. El locutor decía esto en radio en respuesta a un calificativo (converso) que Pablo Sirvén había utilizado hacia su persona en un artículo del diario La Nación, donde analizaba el reparto de pauta oficial a los medios.
Y parece ser así, Sirven debe saber bien de lo habla porque durante la dictadura tuvo su paso por el diario paraoficial Convicción, pergeñado por el almirante Emilio Massera, uno de los personajes más nefastos de la historia argentina, recientemente fallecido. Pablo Sirven, que hoy bate el parche de la ética periodística, pasó por esa redacción en 1982, el año de la guerra de Malvinas, acción bélica que ocupó páginas y páginas del matutino que en aquella época llegó a tirar 20 mil ejemplares diarios y hasta 40 mil en tiempos de la guerra.
Dice Daniel Muchnik -que trabajó en Convicción durante todo 1980- en una artículo publicado en diciembre de 2010 en Perfíl: "La relación de Convicción con la Marina y el proyecto político de Emilio Massera era un “secreto” a voces conocido por todos los periodistas de aquel enorme depósito en la calle Hornos al 200, en el barrio de Barracas, donde se lo redactaba, imprimía y despachaba".
Un artículo publicado por Gabriel Lerman en Página/12, sobre el libro El diario de Massera, de Marcelo Borrelli, explica en pocas líneas: "La historia del diario Convicción, con ese nombre tan elocuente y cínico a la vez, es una de las historias de la dictadura militar cuyo repaso devuelve una dimensión oscura, temible, que amplifica y descoloca frente a la posibilidad de discernir los atajos, las derivas, las apuestas simultáneas o paralelas del poder militar".
FUENTE: DIARIO REGISTRADO