13 jun. 2011

PRENSA MUY AMARILLA

Sos muy cachivache, Muy


Cuando se refiere a la oposición, el diario analizado recurre a lenguajes de pretendida neutralidad y no duda en asumir la necesidad de dar consejos a sus principales referencias y direcciones políticas*.

Por Víctor Ego Ducrot

Según podrán ustedes comprobar en el real diccionario de nuestro querido castellano, la palabra cachivache tiene tres acepciones: vasija, utensilio, trebejo; cosa rota o arrinconada por inútil; hombre ridículo, embustero e inútil. No sé si es un trebejo como sinónimo de instrumento y menos creo que sea inútil, más bien viene tirando a peligroso; sí estoy seguro de que es embustero. ¡Ah, me olvidaba!, la disquisición viene a cuento del último esperpento del Grupo Clarín, el diario Muy.

La página electrónica de su papá (Clarín) así lo presentó en sociedad el 29 de abril pasado: “Los que hacemos Muy consideramos que se trata de un diario necesario. Un diario que no mira la realidad desde ninguna torre de cristal sino que pisa las mismas calles que transita la gente (…) Cercanía, utilidad, entretenimiento y, por supuesto, rigurosidad noticiosa definen el modelo (…) Un diario que no es una aventura ni una apuesta coyuntural. Que aspira a un periodismo popular de calidad”.

Parece que un estudio de las universidades nacionales de La Plata (UNLP), Lomas de Zamora (UNLZ), Cuyo (UNCuyo) y Córdoba (UNC) no está muy de acuerdo con semejante autocomplacencia: “La construcción de su agenda demuestra que los cinco titulares de primera plana dedicados al escenario electoral 2011, registrados entre el 1 y el 15 de mayo pasados, todos abordan al kirchnerismo en forma negativa, y hasta en términos peyorativos.

Veamos un ejemplo: el día 31, se afirma en tapa “Cristina, acalorada en México”, para destacar más abajo. “Su salud, otra vez en el tapete”. Llama la atención que la nota así anunciada no dedique ninguna consideración acerca del contenido político y diplomático del viaje de la presidenta Cristina Fernández al país azteca.

La cita pertenece a un párrafo del informe de la Red de Observatorios Universitarios de Medios acerca de las Elecciones Presidenciales 2011, correspondiente a la segunda quincena de mayo, próximo a ser difundido y al cual Tiempo Argentino tuvo acceso.

La investigación comenzó el 2 de mayo, se prolongará hasta mediados de noviembre próximo y está a cargo del Observatorio de Medios de Argentina de Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, el Observatorio de Medios de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, el Observatorio de Periodismo y Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Política y Sociales de la UNCuyo y del Observatorio Universitario de Medios de la Escuela de Ciencias de la Información de la UNC. Las cuatro unidades académicas están analizando los procedimientos de producción de contenidos de una veintena de medios gráficos de todo el país, y suministran reportes cada 15 días.

Sus autores sostienen que la introducción del tópico electoral en la agenda de Muy es “paulatina y solapada”: “Durante la quincena anterior sólo 23 artículos se refirieron al año electoral, mientras que en el período al que se refiere el presente informe el tema fue tratado en 58 oportunidades; de las cuales 42 se refieren al oficialismo y el resto a la oposición. Los 42 artículos dedicados al kirchnerismo resultaron todos negativos y peyorativos para con la figura de la presidenta, como también respecto de los dirigentes y funcionarios más destacados, casi siempre utilizando fuentes de la farándula, de gran impacto mediático y sesgadas: de ese tenor fueron las notas “A Cristina la veo cansada y sola”, según palabras de Susana Giménez; “Cámpora al museo, Cristina al poder”, para la cual el relato histórico formulado por el gobierno es “antojadizo”.

Cuando se refiere a la oposición, el diario analizado recurre a lenguajes de pretendida neutralidad y no duda en asumir la necesidad de dar consejos a sus principales referencias y direcciones políticas. En ese sentido, es interesante reparar en un artículo publicado el 27 de mayo, con el título “Si no se juntan, van al bombo”, o el del día 23, en el que, como voz única y excluyente, Elisa Carrió sostiene que “Moyano es un enemigo” (…) Luego, el diario afirma: “Lilita a los escopetazos… Reapareció y no zafó nadie… Dice que gana ella y que CFK no se presenta… Liquida a su ex aliada Ocaña”.

El informe de la Red de Observatorios Universitarios sostiene que “el diario Muy insiste en la instalación de la duda respecto del estado de salud de Cristina Fernández de Kirchner, para atacar su figura como casi segura candidata del oficialismo, al mismo tiempo que pretende presentarla como autoritaria. En una misma dirección realiza todos el despliegue editorial posible para crear sospechas en torno a instituciones y direcciones políticas que vienen manifestando con toda claridad el apoyo a su reelección; así, formulan afirmaciones sin sostén alguno en fuentes acerca de supuestos enfrentamientos entre la conducción de la CGT y la presidenta, y no tiene reparos en descalificar –siempre sin fuentes– a sujetos políticos y militantes, como lo son el segmento de la juventud y las organizaciones.”

También señala: “En toda su cobertura, Muy intenta exponer un país inseguro y caótico, como así también el eventual rechazo de ‘la gente’ a un ‘gobierno corrupto’ y ‘violatorio de la libertad de expresión’. Otra de las características de su trabajo periodístico es la utilización de temas no específicamente relacionados con el tópico electoral para invalidar, descalificar y agredir al gobierno y al proyecto político que este encarna; en ese sentido la totalidad de su agenda informativa se propone presentar una sociedad supuestamente harta de un caos nunca demostrado con fuentes”.

“Insistimos en que la característica central de la cobertura noticiosa e informativa de este diario es la falta de múltiples de fuentes, cuando no la inexistencia lisa y llana de las mismas, como así también la banalización de la agenda mediante la inclusión de voces, casi siempre de la farándula y en algunos casos conocidas por sus relaciones orgánicas con la dictadura, para insultar al gobierno, a los medios de comunicación que lo defienden y a los contingentes sociales que lo acompañan. En ese sentido es reveladora la relevancia otorgada al periodista Chiche Gelblung, cuando éste califica de nazi al programa de televisión 6,7,8” concluye el informe de La Red de Observatorios Universitarios de Medios.

En más de una oportunidad, desde este espacio sostuve, como lo hago en las aulas universitarias de periodismo y comunicación, que no se trata de criticar o impugnar a los medios por sus posicionamientos editoriales y políticos –necio sería hacerlo porque no existe práctica alguna de nuestro campo que pueda evitarlo–, sino de exigir que esas tomas de partido, de posicionamientos ideológicos sean enunciadas, para así entonces poder labrar un acuerdo honesto con nuestros usuarios, con la sociedad en su conjunto. La falacia, la mendacidad de las voces hegemónicas, consiste en ocultarse, en encubrirse y en llamarse independientes.


*Publicado por el director de APAS en el diario Tiempo Argentino el 8 de Junio de 2011