30 jun. 2011

REGULARIZACIÓN DE EMPRESAS RECUPERADAS

CFK promulgó las modificaciones a la Ley de Quiebras, que regulariza la situación de las empresas recuperadas


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó esta noche las modificaciones a la ley de Concursos y Quiebras, que regulariza la situación de las cooperativas de trabajadores que administran empresas recuperadas y que posibilita que la adquieran aún cuando la cooperativa esté en formación.

Cristina firmó el decreto de promulgación en un acto realizado en su despacho de la Casa de Gobierno, al que asistieron el titular del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas (Mrtf), Luis Alberto Caro, y representantes de establecimientos que fueron recuperados por sus trabajadores.

La Presidenta estuvo acompañada por los ministros de Trabajo, Carlos Tomada; de Economía, Amado Boudou; de Industria, Débora Giorgi; y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.

La ley de Concursos y Quiebras, número 24.522, fue modificada el primero de este mes por el Parlamento, y entre sus principales reformas habilita la participación activa de los trabajadores en un proceso de eventual quiebra, una situación a la que se podía llegar sólo con la orden de un juez comercial.

Las nuevas normas dan prioridad de adquisición de una empresa cerrada a sus trabajadores, aún cuando no estuviesen conformados en una cooperativa, y regulariza aquellas que se encuentran en esa situación.

Facilita de este modo la explotación de cooperativas tomando como herramienta de pago todos los créditos laborales al momento de la quiebra, incluida la indemnización, salarios caídos y otras remuneraciones y derechos no abonados.

Boudou señaló que "los cambios tienen más que ver con la dinámica del trabajo en el país, que con los aspectos casi jurídicos, porque lo que cambió es el concepto del valor de la empresa en marcha y que los trabajadores se organicen para recuperar una firma y que ésta pueda seguir produciendo".

El ministro, en una conferencia de prensa posterior, sostuvo que "estos cambios no se quedan sólo en la letra de la ley, sino que acompañan una tendencia que se ha estado dando en el gobierno de Néstor Kirchner y se ha consolidado en el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que es el crecimiento y el valor del trabajo".

En tanto, el ministro de Trabajo señaló que "se produce un logro de muchos años y de los trabajadores, donde ha habido un gobierno que ha escuchado una demanda y ha dado una respuesta, que es integradora con un espacio de la economía social, que en nuestro país tiene un desarrollo importante".

Tomada recordó que "los trabajadores, en un momento muy crítico de la Argentina, han resistido el cierre de las empresas con toda la legislación en contra, y esa lucha es la que se recoge en esta legislación".

"Hay 300 empresas recuperadas, el 80 por ciento de ellas el producto de quiebras que hubieran desaparecido si no hubieran tenido a los trabajadores defendiéndolas, y que a partir de hoy cuentan con un instrumento que les va a permitir participar desde el comienzo de la situación de deterioro, para que ese valor no sea sólo económico sino se preserve desde la producción", señaló.

Por su parte, Caro agradeció a la Presidenta la promulgación de la ley y calificó a los cambios como "muy importantes", ya que "hace valer los créditos laborales en forma directa, y los trabajadores de las fábricas quebradas van a poder seguir trabajando en el mismo lugar".

Recordó que "en la Argentina fueron desmanteladas 8.000 fábricas, pero ahora, con la sanción de esta ley, miles de obreros de la Argentina han recuperado el derecho de producir y repartir los frutos de su trabajo".

Las modificaciones establecen asimismo que los trabajadores tendrán prioridad para hacer una oferta y que se les adjudique en forma directa los bienes, mediante sus créditos laborales.

De este modo, cuando la deuda que tenga la empresa con su personal por aguinaldos, vacaciones, salarios adeudados e indemnizaciones calculada al 100 por ciento, que hasta ahora se tomaba al 50 por ciento, equivalga al capital, el juez podrá adjudicárselas directamente, más allá de la voluntad del empleador.

Además, durante la quiebra no se suspenderán los intereses de los sueldos no abonados, sino que se actualizarán hasta la fecha de pago efectivo. De esa forma se pone en igualdad de condiciones las deudas contraídas por la empresa con los trabajadores y con los acredores prendarios.