4 jul. 2011

SURAMÉRICA

“Esta batalla también la ganaremos”, afirmó Hugo Chávez, en Venezuela


El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dio hoy una doble muestra de fortaleza, física propia, por un lado, y política, por el otro, con una multitudinaria concentración frente a la Casa de Gobierno, ante la que aseguró desde el "balcón del pueblo" que comenzó a "remontar la cuesta" que lo llevará "a vencer" su enfermedad.

Vestido con camisa verde militar y boina roja y escoltado por sus dos hijas, Chávez insistió en los 27 minutos de su discurso en la idea del "retorno", repitió agradecimientos a Cuba, al pueblo venezolano y de la isla y a Fidel Castro, "prácticamente jefe del equipo médico" que lo atendió, según lo calificó.

"Estoy sometido, y debo estarlo durante un tiempo, a un estricto control médico-científico, y ustedes saben las razones. Pero esta batalla también la ganaremos, y la ganaremos juntos", subrayó Chávez, que mostró recuperado su tono de voz y cierta fortaleza que parecía haber perdido en su cadena del jueves pasado.

En esa aparición, admitió que debía atravesar un período de recuperación extenso tras ser operado en Cuba de un tumor "maligno", tal cual lo calificó, y reconoció que pasaba "días muy difíciles".

Ahora, desde el balcón de la sede gubernamental que ocupa desde febrero de 1999, gritó vivas a la Revolución bolivariana, a la unidad latinoamericana, a los trabajadores, las mujeres y los pueblos indígenas.

El mandatario avisó que no debía estar "mucho tiempo" en el balcón, agradeció "las manifestciones de amor, que es el mejor remedio para cualquier enfermedad" y se apoyó en una cita de Simón Bolívar ("Si la naturalza se opone, entonces también lucharemos contra ella"), para reforzar su convicción de que logrará vencer a su enfermedad.

"Estoy seguro que comprenden perfectamente las dificultades de esta batalla. Que nadie vaya a creer que mi presencia significa que ganamos. Comenzamos a remontar la cuesta, a vencer el mal que se incubó en mi cuerpo, quien sabe por cuantas razones, pero tendremos que seguir un plan estricto. Sé que son los primeros en acompañarme para la victoria definitiva", expresó.

Mientras abajo se replicaban por miles las camisetas rojas que identifican al oficialismo y flameaban banderas de Venezuela y unas pocas de Cuba, Chávez remarcó que "esta es la hora de la vida, de la Patria bicentenaria, de la Independencia definitiva del pueblo", en referencia a los 200 años de la Independencia que se cumplen mañana. "Y yo no podía faltar", manifestó.

Chávez felicitó a su gabinete por la tarea en su ausencia y prometió "un gobierno que será cada día será mejor, porque responderá a los reclamos y las necesidades del heroico pueblo".

"Tenía que cuidar los detalles para recuperar la fuerza mínima necesaria para viajar en avión las tres horas y luego para acompañarlos con pasión patria en la fiesta de la Independencia.

Pasó la primera etapa. Ahora vendrán otras de tratamientos complementarios. Pero aquí estoy, listo para, así como superamos con éxito la primera, superar la segunda, la tercera, la cuarta y las que vengan. Las venceremos", aseguró.

Se permitió luego algunas humoradas que ya había lanzado a la madrugada, a su llegada al aerpuerto de Maiquetía, sobre su régimen alimentario: "me toca ahora la merienda; me toca yogourt. Pero estoy comiendo de manera voraz. Volví a ser un cadete de primer año y me levanto a las 5 a ver el amanecer", contó.

Interrumpido varias veces por aplausos y el ya cláisico "uh, ah/Chávez no se va" de sus seguidores, el presidente cerró su discurso con la idea de que "amor con amor se paga" que ya había expresado vía twitter días atrás, y le dejó a la multitud su "amor, pasión y agradecimiento".

La concentración frente al palacio de Miraflores fue, de alguna manera, la continuación de las muestras de alegría del chavismo que comenzaron por la mañana en la céntrica Plaza Bolívar y varias calles capitalinas, apenas circuló la información de que el mandatario estaba de nuevo en Caracas.

La llegada de Chávez después de 26 días, esta misma madrugada y mostrada por la televisión estatal, fue una verdadera sorpresa y él mismo la consideró "el inicio del retorno".

"Estoy feliz de estar en casa de nuevo. Vuelvo al epicentro de Bolívar, y eso es pura llama, pura vida", dijo entonces, apenas pasadas las 2, en el aeropuerto de las afueras de Caracas.

Chávez estaba en La Habana desde el 8 de junio, y allí se sometió a dos intervenciones quirúrgicas, la primera por un absceso pélvico y la segunda para extirpar un tumor cancerígeno.

El video que pasó días atrás la TV estatal permitió ver a Chávez vestido con el uniforme deportivo de la Academia Militar venezolana y en aparente buen estado de salud, hablando con voz enérgica y sentido de humor, al punto que entonó un viejo vals y contó varias anécdotas.