29 ago. 2011

ARGENTINA Y LA NEGOCIACIÓN SALARIAL

Argentina eleva el piso

Desde 2003, el movimiento obrero recuperó las instancias de discusión amplia y multipartita de las condiciones laborales y el salario. Luego de una década de sueldos congelados, y tras el recorte efectuado por el gobierno radical, el kirchnerismo promueve la negociación por el salario mínimo, vital y móvil.

Por la Redacción de APAS

El Salario mínimo, vital y móvil es un derecho consagrado por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Entre los derechos relevados por el gobierno de Néstor Kirchner primero, y Cristina Fernández en la actualidad; y los nuevos promovidos, esta semana trabajadores, patronal y Estado –que componen el Consejo Nacional de Empleo, la Productividad y el Salario- acordaron un nuevo piso salarial en un debate amplio y franco.

El Salario Mínimo vigente, acordado en 2010, es de 1.840 por mes. A partir de setiembre de este año será de un 25 por ciento más y llegará a los 2.300 pesos y se implementará sin escalonamientos, según lo pautado en el marco del Consejo del Salario.

Para llegar a ese resultado, el gobierno nacional se reunió con las principales entidades empresarias y con las dos centrales sindicales, tras lo cual convocó al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

La suba porcentual sigue el margen en el cual se estableció la primera paritaria de este año, realizada por el gremio de los camioneros, y que también rondó el aumento de los trabajadores estatales nacionales: entre el 24 y el 25 por ciento.

Se denomina Mínimo porque se trata la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia por su jornada laboral. Vital refiere a que debe asegurarle al trabajador la satisfacción de sus necesidades básicas. Y móvil porque debe ajustarse periódicamente de acuerdo a las variaciones del costo de vida. A estas definiciones, se agrega que fácticamente también sirve demarcar un piso para los trabajadores no registrados que son alrededor 34 por ciento.

Más allá de este mínimo consensuado, en general ocurre que los arreglos sectoriales logrados a partir del los convenios colectivos de trabajo fijan salarios básicos superiores al mínimo vital y móvil.

El anuncio del acuerdo logrado lo hizo la presidenta Cristina Fernández, acompañada por el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) –principal central obrera del país-, Hugo Moyano. También estuvieron presentes los representantes de los empresarios. La suba beneficiará a unos 400.000 trabajadores.

La mandataria reconoció que “los dirigentes estuvieron a la altura de lo que espera la sociedad”, al tiempo que valoró el hecho de que “los argentinos comenzaron por primera vez en mucho tiempo a pensar un país a largo plazo”.

Además del acuerdo, se informó que hay un compromiso de modificar el tope de las asignaciones familiares, el cual se ubica en 4.800 pesos y podría elevarse a 6.200. Tras del letargo con una década de sueldos congelados y hasta el recorte de haberes y jubilaciones durante el gobierno de Fernando De la Rúa, 2011 fue el octavo año consecutivo en el que se acuerda entre los sectores la suba del haber mínimo.

Otro dato relevante en esta nueva negociación, fue que las dos entidades obreras argentinas, la mencionada CGT y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), llevaron a la mesa una propuesta unificada.

La discusión, que comenzó promediando el día viernes 26 de agosto, tuvo dos momentos. Uno primero, breve, que fue interrumpido por el choque directo entre la propuesta inicial de los trabajadores, rechazado de plano por la patronal empresaria. Con la mediación del gobierno nacional, en un segundo encuentro se acercaron posiciones y finalmente, sobre el final de la jornada, se alcanzó el acuerdo.

El diario Tiempo Argentino informó que el Consejo del Salario estuvo conformado Hugo Moyano, Omar Plaini , Antonio Caló, Julio Piumato y Héctor Recalde de la CGT; Hugo Yasky y Pedro Wasiejko por la CTA; Daniel Funes de la Rioja, Horacio Martínez, Julio Caballero y Darío Hermida de la Unión Industrial Argentina (UIA); y Augusto Santucho y Juan Ciolli de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN).