25 ago. 2011

EL DIARIO DE LOS MITRE DEJÓ DE LADO LAS SUTILEZAS

La Nación y el manual del "todos" contra Cristina

Ya no hay indirectas o sutiles referencias, la intención está burdamente a la vista. El matutino propone directamente que Eduardo Duhalde, Ricardo Alfonsín y Alberto Rodríguez Saá apoyen la candidatura del socialista Hermes Binner.

Parecería ser que las sutilezas ya pasaron de moda. Las operaciones de prensa y las "apretadas" a los candidatos están a flor de piel. En La Nación en la columna de ayer titulada "En busca de un candidato único" se propone que toda la oposición se aglutine detrás de un candidato. Para La Nación, Eduardo Duhalde, Ricardo Alfonsín, y Alberto Rodríguez Saá tendrían que apoyar a Hermes Binner.

Aquí algunos párrafos de la burda operación para lograr el "todos" contra Cristina:

Los cuatro candidatos de la oposición mencionados sumaron, en las primarias, el 42% de los votos. Hasta como tranquilizador efecto psicológico, estos números reunidos, en poco más o menos, tendrían mayor capacidad que sus fragmentos dispersos para consolidar la democracia.

¿Cómo se logra? Decirlo es fácil: estableciendo un compromiso de unidad entre los cuatro candidatos opositores, para lo cual tres de ellos deberían renunciar a sus candidaturas, dejando al cuarto como candidato presidencial único de esta virtual (no podría constituirse formalmente) coalición o alianza.

Y luego Luis Gregorich, el autor de la caricaturesca columna, comienza a describir los aciertos y los defectos de los candidatos (a excepción de Hermes Binner, claro está, porque es el elegido para luchar en las urnas contra Cristina Fernández):

Alfonsín hijo, para empezar, se ha caracterizado por una buena imagen, de político dialoguista y componedor, que desdibujó en parte con una campaña desacertada y gritona. Se le reprocha una falta de experiencia en la gestión pública.

En el caso de Eduardo Duhalde, las desventajas también parecen superar a las ventajas. (...) Como ocurre (al revés) con Alfonsín, los votantes radicales tendrían reparos en votarlo. Y sus primeros mensajes poselectorales han adoptado una innecesaria (y poco oportuna) agresividad.

La revelación de la reciente campaña fue probablemente Alberto Rodríguez Saá, el gobernador de San Luis que con una campaña basada simplemente en la reiteración de lo realizado en su provincia alcanzó una inesperada, aunque modesta, proyección nacional.

Llegamos finalmente a quien, hoy por hoy, parece ser el candidato opositor con mayor capacidad de crecimiento y con menos notas negativas: Hermes Binner, el gobernador de Santa Fe. Ha administrado bien su provincia y (con anterioridad) la ciudad de Rosario. No es ni radical ni peronista, con lo que reduce la cuota cruzada de rechazo emocional de ambas corrientes.

Al finalizar se pregunta: "¿Habrá candidato único de la oposición? ¿Tal vez Binner podría serlo? ¿O alguno de los otros tres? Si existiera una (improbable) voluntad en común, deberían organizarse en forma inmediata encuestas nacionales con una sola pregunta: ¿a quién prefieren como candidato único aquellos que, el domingo 14, han dado su voto a la oposición, y aquellos otros que no han votado y que podrán hacerlo el 23 de octubre?"

Esta burda columna que no hace más que promover lo que desde estos mismos medios se le criticó a la oposición: no tener una plataforma electoral, hacer alianzas que más que sumar restan, y no tener convicciones e ideas. Desde DR le repreguntamos: ¿Por qué La Nación no habla de lo difícil que es unir a 4 candidatos con ideologías completamente distintas? ¿Qué sería de un gobierno que solo llegó a ganar obteniendo alianzas electorales pero que no tiene coincidencias de fondo con ninguno de sus aliados?¿Por qué se promueve el "todos" contra Cristina sin medir las consecuencias?¿Ya se dejo de lado la capacidad de gobernabilidad, de hacer políticas a largo plazo, de gestionar y solo se intenta derrotar al kirchnerismo a cualquier costo? Preguntas que La Nación no puede responder.